Más seguridad y movilidad para Colima: avanza la transformación del Corredor Logístico Carretero

Hugo Ramírez Pulido

La modernización del Corredor Logístico Carretero avanza como una de las obras de infraestructura más importantes para Colima. Su relevancia va más allá de ampliar una carretera: se trata de mejorar la conexión estratégica entre Colima y el puerto de Manzanillo, así como de brindar mayor seguridad y movilidad a las más de 26 mil unidades que diariamente circulan por esta vía.

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Y hay un aspecto que debe quedar claro para las y los automovilistas: la nueva infraestructura no significará un cobro adicional para quienes transitan en vehículos particulares. La caseta que se contempla dentro del proyecto no implicará un nuevo pago para los automóviles, por lo que la modernización de esta importante vía no representará un costo extra para las familias que diariamente la utilizan.

Durante los Diálogos por la Transformación, Marisol Neri dio a conocer que más de 26 mil unidades circulan diariamente por este corredor. Esta cifra permite dimensionar la importancia de la obra, pero también el reto de realizar los trabajos en una carretera que mantiene un flujo vehicular tan intenso y que resulta fundamental para la actividad económica de Colima y del país.

La gobernadora Indira Vizcaíno Silva informó que la modernización de la carretera Colima-Manzanillo registra actualmente un avance cercano al 80 por ciento, resultado de las gestiones y la coordinación que el Gobierno del Estado ha mantenido con el Gobierno de México y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).

Uno de los beneficios más importantes del proyecto será la ampliación de la autopista a seis carriles, lo que permitirá incrementar su capacidad y mejorar la circulación. Además, la obra contempla la eliminación de siete curvas en el tramo conocido como La Salada, una zona que históricamente ha representado uno de los mayores retos para quienes transitan por esta carretera. Con estas modificaciones, la vialidad no sólo será más amplia y moderna, sino también más segura.

Las molestias y retrasos que actualmente enfrentan algunas personas usuarias son comprensibles y respetables; sin embargo, forman parte de una etapa temporal de construcción. El reto consiste precisamente en transformar una de las carreteras con mayor movimiento del estado sin detener por completo la circulación. El objetivo final es contar con una vialidad con mayor capacidad, mejor flujo vehicular y condiciones más seguras para quienes la utilizan todos los días.

Durante diciembre de 2026 quedará concluido el tramo más complejo de todo el proyecto, una zona que, por sus características geográficas y técnicas, ha representado uno de los mayores desafíos durante la ejecución de la obra.

La gobernadora Indira Vizcaíno Silva ha señalado que la meta es concluir el Corredor Logístico Carretero en su totalidad para finales de este año, información que también ha sido confirmada por el director del Centro SICT Colima, Christopher Lucas Ochoa.

La visión detrás de esta obra es clara: atender una necesidad histórica de infraestructura, fortalecer la conexión estratégica con Manzanillo y transformar una carretera fundamental para Colima en una vía más moderna, eficiente y segura.

Los trabajos actuales pueden generar incomodidades temporales, pero el resultado será una infraestructura preparada para responder a las necesidades presentes y futuras de uno de los corredores logísticos más importantes del país.

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