Termorregulación, importante para evitar golpe de calor: Investigador

Valery Melnikov habló del tema con motivo de esta ola de calor y escasez de lluvias.

 

 

 

En esta temporada de calor, el profesor-investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colima y médico en atenciones primarias de urgencia, Valery Melnikov, ofreció en entrevista una serie de recomendaciones en caso de sufrir algún golpe o urgencia de calor, especialmente en estos días de altos niveles de calor y escasez de lluvias.

 

En cuanto al golpe de calor, dijo que éste se presenta cuando la termorregulación del ser humano no puede compensar toda la energía térmica que el cuerpo recibe, “tenemos en el organismo una cosa que se llama homeostasis térmica, que es cuando recibimos una cierta cantidad de temperatura y tenemos procesos que hacen que el cuerpo no se sobrecaliente; entonces, prácticamente el golpe de calor viene cuando esta capacidad adaptativa del cuerpo humano queda sobrepasada por la cantidad de calor que recibimos”.

 

Un golpe de calor, precisó, “es un cuadro clínico bien definido que refiere a este fallo en la termorregulación, que se caracteriza por el aumento en la temperatura corporal y por el aumento y después disminución de la presión arterial. Se puede presentar una bradicardia; esto es, latidos muy bajos del corazón, además de insuficiencia respiratoria o un fallo orgánico, que quiere decir que fallan el riñón, pulmón, cerebro, el hígado. Esto, en niveles extremos, puede llevar al paciente a la muerte”.

 

En cuanto a las urgencias de calor, dijo que éstas se generan por el calor y la exposición a temperaturas altas; “son múltiples las situaciones que pueden presentarse. Por ejemplo, en un adulto mayor podemos tener una situación de desorientación o delirio por calor y arritmias; en diabéticos ocurre una descompensación diabética. La complicación más frecuente es la deshidratación. Incluso podemos tener trastornos hidroelectrolíticos; es decir, cuando nos faltan ciertas sales que pueden causar arritmias incluso mortales en el ser humano”.

 

Sobre las medidas preventivas, Valery Melnikov dijo que en primer lugar van a depender de los estratos de la población, ya que las medidas preventivas cambian: “punto uno es la exposición, es lo primero que debemos disminuir, la exposición al sol y a las temperaturas altas. Es un hecho evolutivo y fisiológico que cuando los monos en África sienten mucho calor, el cerebro se hace menos productivo y no podemos tomar las decisiones más correctas; entonces, el mono queda echado a la sombra de un árbol por no saber hacer nada, de esta manera no se expone al calor y no sufre sus consecuencias”.

 

En el ser humano, agregó, pasa lo mismo, “en primer lugar, evitar exposiciones prolongadas, hay que evitar salir desprotegidos o permanecer mucho tiempo en el exterior sin compensación térmica, porque en un momento dado, cuando el cerebro empieza a luchar por su termorregulación, empieza a fallar en la toma de decisiones y se pierde el criterio”.

 

En el tema de la hidratación en zonas húmedas y secas, dijo que son dos situaciones distintas de golpe de calor. Se puede tener mucho calor y mucha humedad y mucho calor y mucha sequedad; “cuando hay mucha humedad de todos modos existe sudoración, al igual que en el aire seco, porque el sudar no depende de la humedad del aire; lo que sí depende de la humedad es qué tan efectivo es sudar en esta situación”.

 

En ambientes cálidos y húmedos, agregó, “la termorregulación es menos efectiva, por lo que sudar en un ambiente cálido y húmedo no tiene el mismo efecto que sudar en un ambiente seco y cálido; por lo tanto, la hidratación tiene que estar equilibrada en sales, para reponerlas tras la sudoración; “hay muchas bebidas hidratantes en el mercado, pero no todas sirven para hidratarse en pérdidas por calor”.

 

En primer lugar, detalló, “hay que darles prioridad a las bebidas hidratantes para deportistas, porque no están indicadas para diarreas y vómitos sino para reponer sales, potasio, sodio y tener energía para termorregularnos. De ninguna manera debe tomarse en épocas de mucho calor sólo agua ligera o simple, ya que podemos tener la llamada intoxicación hídrica, que es cuando nos sobre-diluimos en agua; es decir, de un lado sudamos y sacamos sodio y potasio y por el otro no lo reponemos con el agua simple. Aquí lo que sucede es que el sodio baja y puede llegar a parámetros críticos que afectan las funciones del cuerpo humano; por ejemplo, en adultos mayores puede llevar a un caso de coma”

 

Valery dijo que en épocas de calor, se hacen cálculos para deportistas de cuántos litros de sudor pierden y cuantos litros de bebidas hidratantes tienen que tomar, y lo demás reponerlo con agua; “no podemos, además, hidratarnos únicamente con bebidas hidratantes, ya que el agua que consume el cuerpo humano es para cuestiones fisiológicas, y si nosotros recuperamos sólo lo que perdemos en sudor, no vamos a tomar en cuenta el agua que se consume para mantener la temperatura, para llevar a cabo los procesos de oxidación y de absorción. No hay que abandonar el agua, tiene que ser agua y bebidas hidratantes para deportistas”.

 

Él recomienda hacer ejercicio cuando la temperatura esté en un estado de confort térmico, es decir, no mayor a los 30 o 32 grados centígrados; “hay que evitar gastar calorías, disminuir su consumo, hidratarse bien y reponer las sales que se pierden en el sudor. Otras sustancias que se gastan en la termorregulación en temporada de calor son las vitaminas, por eso hay que vitaminarse en grupos B y C, que son los que más se gastan en ese proceso”.

 

En caso de ser testigos de un cuadro de urgencia o golpe de calor, Melnikov dijo que existe un código de acción, que es mover, enfriar e hidratar, por lo que recomendó mover a la persona a la sombra, quitarle la mayor cantidad de ropa para que la piel quede expuesta y expulse todo el calor que se pueda y humedecer el cuerpo inmediatamente; es decir, poner paños húmedos. Por último, hidratar; “si la persona todavía tiene conciencia, hidratarla con agua, puede ser fría, pero sin hielo”.

 

Un dato importante que mencionó el doctor Valery, es que a mayor edad se tiene menos tolerancia al calor, así como a menor edad también existe menor tolerancia al calor; “ las personas adultas en edad reproductiva y aquellas con normopeso, es decir, las que de acuerdo a parámetros tienen el peso adecuado para garantizar una salud óptima, tienen mayor resistencia al calor; el problema de Colima es la gran cantidad de diabéticos”.

 

Recomendó entonces considerar todas las prevenciones posibles, como realizar actividades muy temprano o en la noche y desplazar los ejercicio al inicio del día, ya que si se realiza en las noches, las capacidades adaptativas ya están gastadas en termorregulación. Además, pide evitar las frutas muy dulces.

 

Otras enfermedades que se pueden presentar en esta temporada de calor extremo, dijo, son las mentales o demencias, la incapacidad de pensamiento crítico, la falta de capacidad para tomar decisiones, la falta de rapidez de cálculo y de reacción; “en la ola de calor, normalmente aumentan los accidentes viales, las afectaciones cardiovasculares”.

 

Algunos, añadió, Valery Melnikov,  “pueden llegar a la hipotensión, que es la baja de presión arterial, otros padecer arritmias, mareos y vértigos. Empeora la insuficiencia cardiaca; es decir, las personas que tienen este padecimiento y están perdiendo sales con el sudor y se están hidratando, pierden el balance entre la cantidad de agua que tiene que tomar y lo que están perdiendo y se van al lado de la sobresaturación, se saturan de agua y esto puede tener consecuencias de insuficiencia cardiaca”.

 

Finalmente, sobre los alimentos sólidos, dijo que existen tres grupos de alimentos; los que promueven la generación de calor, que normalmente son las grasas, los neutros y los que mejoran el metabolismo del calor; “ por ejemplo, los carbohidratos como dátiles se utilizan en épocas de calor, no se aconsejan lácteos con grasa ni grasas animales. Se sugiere disminuir los aceites vegetales y consumir verduras, ya que se consideran bajas en calorías y ayudan a regular el calor en el cuerpo. Hay que evitar todo alimento que genere una fermentación dentro del cuerpo”.