Por: Alejandro Ramírez
Ciudad de México CDMX 28 DE AGOSTO DEL 2026 (Archivo Digital).-
Diez años han pasado desde aquel 28 de agosto de 2016 que estremeció al mundo de la música. Juan Gabriel, el “Divo de Juárez”, murió en Santa Mónica, California, pero su voz, sus canciones y su legado permanecen profundamente arraigados en la memoria de México.
A una década de su fallecimiento, sus seguidores vuelven a recordarlo con música, flores, fotografías y aquellas canciones que se convirtieron en parte de la vida cotidiana de varias generaciones. En la Ciudad de México, el recuerdo de Alberto Aguilera Valadez sigue presente en los lugares donde alguna vez hizo historia, como garibaldi donde le rinden homenaje con cada una de sus canciones.
“Amor eterno”, “Querida”, “Hasta que te conocí”, “No tengo dinero” y “Abrázame muy fuerte” continúan sonando como una forma de mantener cerca al artista que logró convertir el dolor, el amor, el desamor y la esperanza en canciones que millones hicieron suyas.
Para sus admiradores el “eterno” no fue solamente un cantante. Fue un personaje entrañable de la cultura popular mexicana, un compositor incansable y un artista que desafió convenciones para construir una identidad propia sobre los escenarios.
Cada aniversario demuestra que su música no pertenece únicamente al pasado: sigue pasando de padres a hijos y acompañando nuevas historias de amor y despedida.
El divo de Juárez permanece como uno de esos artistas cuya ausencia se siente, pero cuya presencia nunca desaparece.

