Unirán fuerzas Centros de Integración Juvenil y UdeC  para prevenir adicciones y mejorar salud mental de jóvenes

 

 

*Esta alianza representa una oportunidad para que las y los estudiantes universitarios conozcan y aprovechen nuevos espacios donde podrán desarrollar sus capacidades profesionales y aportar a la comunidad colimense, dijo Leobardo George.

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Con el propósito de enriquecer la formación integral del estudiantado y ampliar sus acciones de colaboración en favor de la sociedad, este viernes 31 de julio la Universidad de Colima y el Centro de Integración Juvenil de Colima (CIJ) formalizaron un convenio para que jóvenes de educación superior realicen su servicio social y práctica profesional.

 

El convenio fue firmado por Leobardo George Ocón, abogado general de esta casa de estudios y Óscar Mireles Pérez, director de la Unidad Operativa del CIJ Colima. Como testigos de honor firmaron Blanca Liliana Díaz Vázquez, presidenta del Voluntariado y Rodolfo Morentín Ballesteros, director General de Servicio Social y Práctica Profesional.

 

Leobardo George dijo que esta alianza representa una oportunidad para que las y los estudiantes universitarios conozcan y aprovechen nuevos espacios donde podrán desarrollar sus capacidades profesionales y aportar a la comunidad colimense.

 

Por su parte, Óscar Mireles resaltó la importancia de contar con jóvenes universitarios para fortalecer las acciones que realizan en materia de prevención y atención, particularmente entre niñas, niños y jóvenes.

 

En este contexto, se habló del trabajo preventivo en planteles educativos y de la necesidad de ampliar estas acciones ante problemáticas relacionadas con la salud mental y el consumo de sustancias como tabaco, vapeadores, alcohol, mariguana o ice entre adolescentes y jóvenes.

 

Se planteó también que la colaboración con la Universidad de Colima puede ir más allá de la incorporación de estudiantes a los Centros, mediante la participación del alumnado en campañas preventivas dentro de los propios planteles universitarios.

 

El planteamiento contempla además la formación de estudiantes que puedan fungir como enlaces, recibir capacitación especializada y contribuir después a replicar información preventiva entre sus compañeros y la comunidad universitaria. Esta estrategia permitiría ampliar el alcance de las acciones preventivas y atender localidades donde resulta más complicado contar con presencia directa de los especialistas.

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