Un amargo 0-0 en la ida de la final de futbol mexicano

Por: Alejandro Ramírez
CIUDAD DE MÉXICO 21 DE MAYO DE 2026 (Archivo Digital).-

La primera batalla por el título del Clausura 2026 quedó marcada por la tensión, las atajadas y la frustración ofensiva. Cruz Azul y Pumas UNAM empataron 0-0 en la final de ida disputada en el Estadio Ciudad de los Deportes, en un duelo intenso, ríspido y cargado de dramatismo que dejó todo abierto para la vuelta en Ciudad Universitaria.

El equipo cementero asumió la iniciativa desde el arranque. Con mayor posesión y presión alta, los dirigidos por Joel Huiqui empujaron a Pumas contra su arco durante largos lapsos del encuentro. Sin embargo, la figura de Keylor Navas apareció una y otra vez para sostener el cero universitario con intervenciones decisivas ante los intentos de Paradela, Eberechi y compañía.

Pumas, fiel al libreto de Efraín Juárez, apostó por el orden defensivo y por resistir el asedio celeste. Aunque generó poco al frente, logró mantener la eliminatoria viva gracias a su disciplina táctica y a una zaga que soportó momentos de enorme presión. Incluso, en el tramo final, los universitarios encontraron espacios al contragolpe y estuvieron cerca de sorprender.

El encuentro también estuvo rodeado de polémica. Cruz Azul reclamó un posible penal que terminó invalidado tras revisión arbitral, mientras que otra acción sobre Paradela encendió el debate por una posible expulsión para Rubén Duarte. Las decisiones arbitrales aumentaron la tensión en un estadio completamente entregado a la final.

Más allá del marcador, el ambiente confirmó la magnitud de la serie. El inmueble registró lleno total y una demanda desbordada que incluso provocó reportes de sobrecupo en zonas de prensa y accesos complicados para aficionados.

Con el empate sin goles, la definición queda completamente abierta para la vuelta en el Estadio Olímpico Universitario. Cruz Azul dejó escapar la oportunidad de tomar ventaja en casa, mientras que los auriazules regresará a CU con la sensación de haber sobrevivido a la tormenta y con la posibilidad intacta de conquistar un título que se le niega desde 2011.