México y la República Checa con relaciones diplomáticas con más de un siglo de historia

 

Por: Alejandro Ramírez
CIUDAD DE MÉXICO 8 DE MAYO DE 2026 (Archivo Digital).-

La relación entre México y la República Checa vive una etapa de relanzamiento diplomático y económico bajo la gestión de Tomáš Hart, quien asumió oficialmente la embajada en septiembre de 2024. Con experiencia en Washington, Moscú, Buenos Aires y Bruselas, Hart llegó a México con una agenda enfocada en comercio, cooperación cultural y vinculación académica.

En entrevista para Archivo Digital el embajador de Chequia señaló que las relaciones diplomáticas entre ambos países tienen más de un siglo de historia.

“México y la entonces Checoslovaquia establecieron vínculos en 1922, apenas cuatro años después de la independencia checoslovaca tras la Primera Guerra Mundial. Desde entonces, la relación bilateral ha transitado por etapas de cooperación política, intercambio cultural y negocios, sobrevivió a la Guerra Fría y se mantuvo tras la disolución de Checoslovaquia en 1992 y el nacimiento de la actual República Checa.” Dijo.

El diplomático europeo externó que los mexicanos y los checos son bastante diferentes, sin embargo aclaró que México siempre lo ha tratado muy bien.

“México es un país más joven que la mayoría de Europa de hoy, es simpático y es dinámico, nosotros somos un país bastante seco. Si hay algo que podemos recibir más de México es la variedad, todo lo que tiene México en el sentido cultural, culinario, colores”, expresó.

Hart pertenece a una generación de diplomáticos checos con fuerte perfil económico. Antes de llegar a México encabezó áreas comerciales en embajadas de Estados Unidos, Rusia y Argentina, además de colaborar con programas europeos de cooperación internacional. Habla español, inglés, ruso y serbio, una habilidad que le ha permitido integrarse rápidamente a la conversación pública mexicana.

Hart ha insistido en que la relación bilateral tiene un potencial todavía subexplotado. Señaló que entre ambos países solo pueden pasar cosas buenas, destacando que no existen conflictos históricos y sí una coincidencia de valores en materia de cooperación, educación y cultura.

“Existe un creciente intercambio académico: cada año decenas de estudiantes checos llegan a universidades mexicanas.” Comentó.

Comercio, inversiones y el nuevo interés checo en México

Uno de los principales objetivos de Hart es fortalecer la presencia económica checa en México, particularmente en sectores industriales, automotrices y tecnológicos. En semanas recientes sostuvo reuniones con autoridades mexicanas para explorar nuevas inversiones y alianzas económicas.

“Chequia intenta posicionarse como un socio tecnológico e industrial relevante, va más orientada a negocios, cooperación científica y presencia cultural.” Indicó.

El Mundial 2026: fútbol y diplomacia

El gran duelo para esta nueva etapa bilateral llegará en el verano de 2026. México y República Checa compartirán protagonismo en la Copa del Mundo 2026 dentro del grupo A; cuando se enfrenten el próximo 24 de junio en el Estadio Banorte, duelo que definiría la clasificación a la siguiente ronda.

Será apenas el segundo enfrentamiento mundialista entre ambos países: el primero ocurrió en Chile 1962, cuando México derrotó 3-1 a la entonces Checoslovaquia y consiguió su primera victoria en una Copa del Mundo.

El cruce tiene un componente diplomático y cultural interesante. Chequia llega con una generación competitiva encabezada por futbolistas como Patrik Schick y Ladislav Krejčí, asegura vendrán 9 mil aficionados en nuestro país.

“ México tiene un grupo accesible gracias a la localía en casa , el Mundial representa además una oportunidad de diplomacia pública: turismo, promoción cultural y visibilidad internacional. Vendrán al país alrededor de 9 mil seguidores checos recordar que clasificamos por la via del repechaje, estaremos en: CDMX, Guadalajara y Atlanta que son nuestras sedes, nuestro campamento de concentración será en Dallas.” Informó.

E vínculo México-Chequia suele avanzar lejos de los reflectores. Sin embargo, diplomáticos de ambos países coinciden en que se trata de una relación estable, sin tensiones históricas y con márgenes amplios para crecer.

Tomáš Hart parece haber entendido ese perfil: una diplomacia menos ideológica y más pragmática, enfocada en inversiones, universidades, cultura y cooperación técnica. El Mundial 2026, con millones de espectadores mirando hacia México, podría darle a esa relación un impulso inesperado.