Fiscalía de EE.UU. acusa a Rubén Rocha Moya y a funcionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa

La fiscalía de Estados Unidos presentó una acusación formal por delitos relacionados con el narcotráfico en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios del ámbito estatal y municipal.

De acuerdo con documentos judiciales, las autoridades estadounidenses sostienen que el mandatario y los implicados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa, facilitando presuntamente el trasiego de drogas hacia territorio norteamericano.

Entre las personas señaladas en la acusación se encuentran Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario general de Sinaloa; Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas; Dámaso Castro Zaavedra, subfiscal general de la Fiscalía estatal; Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”, ambos exjefes de la Policía de Investigación; así como Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública.

También figuran José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, exsubdirector de la Policía Estatal; Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán; y Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, excomandante de alto rango en la Policía Municipal.

En el caso de Valenzuela Millán, la acusación incluye señalamientos adicionales por su presunta participación en el secuestro de una fuente de la DEA y un familiar de esta, hechos que habrían derivado en la muerte de ambas víctimas.

El expediente también refiere que todos los imputados habrían ocupado cargos estratégicos dentro del gobierno estatal o en corporaciones de seguridad, lo que —según la fiscalía— permitió la posible conformación de una red de protección para las operaciones del grupo criminal.

Los cargos contemplan delitos por tráfico de estupefacientes y violaciones relacionadas con armas de fuego, en un caso que continúa en proceso dentro del sistema judicial estadounidense.