En el contexto de los preparativos rumbo a la Copa del mundo 2026, durante la conferencia matutina, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que México cuenta con la capacidad operativa y de coordinación institucional para garantizar la seguridad durante el torneo, uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.
Hechos de violencia como el tiroteo en la zona arqueológica de Teotihuacán han reavivado el debate sobre la seguridad pública y la percepción internacional de México a pocos días del inicio de la justa mundialista.
“Refuerzo inmediato en zonas turísticas, se ordenó fortalecer la seguridad en puntos estratégicos, especialmente aquellos con alta afluencia de visitantes nacionales y extranjeros.” Comentó.
Entre las principales medidas anunciadas destacan:
Incremento de presencia de la Guardia Nacional en zonas arqueológicas y destinos turísticos
Implementación de revisiones preventivas y controles de acceso más estrictos
Fortalecimiento de sistemas de videovigilancia
Ampliación del patrullaje físico y cibernético, en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia
Trabajo conjunto con la Secretaría de Cultura para mejorar protocolos de seguridad
El funcionario enfatizó que el objetivo es garantizar condiciones seguras para turistas, visitantes y población local, no solo durante eventos internacionales, sino de manera permanente.
Se blindará el espacio aéreo durante la justa mundialista
El Gobierno de México publicó un acuerdo mediante el cual se establecerán zonas de vigilancia y protección del espacio aéreo en las ciudades sede y áreas de concentración masiva durante la Copa del mundo con el objetivo de prevenir riesgos, controlar vuelos no autorizados y reforzar la seguridad.
El acuerdo, emitido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), entrará en vigor el 11 de mayo de 2026, mismo día que da inicio el certamen, permanecerá vigente hasta el 20 de julio, un día posterior a la conclusión del Mundial.
Más allá del despliegue operativo, especialistas coinciden en que el reto está en anticipar riesgos, mejorar la inteligencia preventiva y reforzar la coordinación entre niveles de gobierno, especialmente ante eventos de alcance global como el Mundial.










