Una vendedora ambulante se volvió viral en las redes gracias a una idea que mezcló ingenio, tradición y humor.
Día a día, vendedores encuentran nuevas formas de atraer clientes. Una mujer se volvió tendencia en redes sociales luego de que se difundiera un video en el que muestra su peculiar forma de vender gelatinas.
En una esquina del centro de Yecapixtla, Morelos, cada día Elizabeth campos instala su pequeño puesto con una mesa bajo el nombre de Camsa, en la explanada del centro de dicha entidad, una sombrilla y una charola llena de gelatinas de colores lo caracterizan.
No son gelatinas comunes: están hechas de jabón Zote inspirado uno de los artículos más emblemáticos de los hogares mexicanos.
Elizabeth aprendió la receta de su mamá y desde hace años prepara las gelatinas de manera artesanal en su casa. La comerciante ofrece gelatinas cuidadosamente preparadas en tonos rosa, azul y blanco, logrando un parecido sorprendente con el jabón original, al punto de generar confusión entre quienes las veían por primera vez.
“Su consistencia es leche de vaca, grenetina y saborizantes, buscamos cosas innovadoras que atrapen al cliente, nos inspiramos en las amas de casa por el jabón que representa a las hogareñas, era un producto común que todo México usa y en eso lo creamos y no quiero que se pierda el legado.” Indicó
Agregó que continuará el legado y el ingenio de este peculiar producto.
“Este legado permanecerá el negocio lleva 30 años, solo lo ofrecemos en este municipio de Morelos, nos han pedido los ingredientes para personas que radican en los Estados Unidos.” Expresó.
Los compradores señalan que este producto les recuerda su infancia, significa como si llevaras a México en todos lados.
“ Me recuerda mi niñez, ver a mi mamá, mi abuelita, que lavaban la ropa con este jabón y ahora convertirse en gelatina me da mucha nostalgia, pero ahora se derrite en mi paladar de este peculiar sabor.” Dijo Alejandro Martínez comprador.
El puesto de gelatinas se ha convertido en un símbolo de las tradiciones menos conocidas de Yecapixtla: esas que no siempre salen en los folletos turísticos, pero que siguen vivas gracias a personas como Elizabeth campos, que todos los días mantienen viva la memoria y el saber popular, una gelatina a la vez.










