De oficio deberá seguirse denuncia de violencia intrafamiliar en contra de alcalde de Armería

Para las directoras del Centro de Apoyo a la Mujer “Griselda Álvarez” (CAM), Carmen Nava Pérez y de la Fundación IUS Género, Regina Flores Ceceña, la denuncia por agresión y violencia intrafamiliar interpuesta por la esposa del presidente de Armería, Salvador Bueno Arceo, deberá seguirse por oficio, independientemente de que la agraviada haya desistido de la denuncia.

Nava Pérez, señaló que como defensoras de los derechos de las mujeres y la erradicación de la violencia de género, presentaron ante la Fiscalía General un recurso para que se continúe llevando a cabo la investigación de este tan lamentable hecho y que la carpeta de investigación continúe abierta para el procedimiento que por ley se marca.

“Este es un delito que se percibe de oficio y el hecho de que Silvia (cónyuge del edil de Armería) haya desistido, no quiere decir que deba cancelarse el procedo jurídico que se está haciendo”, recalcó.

En el uso de la voz, Regina Flores aseveró la necesidad de que este caso de violencia sea atendido por la Fiscalía especializada en delitos de género y trata de personas dado que, en la entidad colimense, en la mayoría de los municipios las mujeres viven violencia feminicida.

Además, consideró, este caso podría ser paradigmático, por su naturaleza al haber sido cometido un funcionario público.

“En el caso de Silvia Navarro observamos que la asimetría de poder que produce una relación vienta se agrega el poder que da el agresor al ser presidente municipal, posesione en las que todas las dependencias del municipio dependen directamente de él, incluida la policía municipal”, refirió.

En este sentido, ponderó que la vida de Silvia Saucedo corre peligro mientras se encuentre vinculada con Bueno Arceo, a quien solicitó que dimita de su cargo mientras se realizan las investigaciones correspondientes.

Finalmente explicó que la violencia feminicida implica todos los tipos y modalidades de violencia hacia la mujer, tal y como física, psicológica, sexual, equiparada entre otras, donde la pena por este delito es de cinco años.