Dan seminario sobre actividad del Volcán de Colima, investigadores de la UdeC

 

 

*“Conocer su historia es muy importante, ya que si sabemos qué hizo, sabremos que hará en los siguientes años, pues tiende a repetir los sucesos”: Mauricio Bretón.

 

Este jueves, en la Biblioteca de Ciencias de la Universidad de Colima, se llevó a cabo el seminario “Erupciones recientes en el mundo y su relación con el Volcán de Colima”, en el que participan los expertos Dulce Vargas, Mauricio Bretón, Nick Varley y Raúl Arámbula, con el fin de mantener informada a la población en general sobre estos temas.

 

La primera en exponer fue Dulce Vargas, quien habló sobre la reciente actividad volcánica del volcán de Fuego de Guatemala, que afectó seriamente a las poblaciones cercanas y donde un buen número de personas perdió la vida.

 

Añadió que este volcán es muy activo y que desde 2017 tenía actividad cada mes. Pero, comentó, cuatro meses antes de la gran explosión, el volcán estuvo inactivo, “con lo cual deducimos que en ese tiempo acumuló mucha energía, que expulsó el pasado 3 de junio, siendo ésta la erupción más importante desde 1974”.

 

Dulce Vargas, mediante gráficas sísmicas, mostró los reportes que se estuvieron emitiendo ese día, mostrando una actividad muy intensa, una columna eruptiva de 6 a 10 kilómetros y flujos de hasta 12 kilómetros de alcance.

 

En su turno, el investigador Mauricio Bretón habló sobre la actividad eruptiva histórica del Volcán de Colima, destacando que éste ha estado activo desde hace 500 años, “por lo que conocer su historia –dijo– es muy importante, ya que si sabemos qué hizo, sabremos qué hará en los siguientes años, pues tiende a repetir los sucesos”.

 

Comentó que es tan activo el Volcán de Fuego de Colima, que se tiene registrada actividad constante desde el siglo XVI, siendo los eventos de mayor intensidad, hasta el momento, el ocurrido en 1818, cuando la ceniza llegó a la Ciudad de México, a más de 400 kilómetros del volcán y la ocurrida en 1913, cuando la ceniza fue más allá de 700 kilómetros, hasta Saltillo, Coahuila.

 

El domo, explicó Mauricio Bretón, “ha ido creciendo desde el año 1988 hasta la fecha, por lo que, desde entonces, la Universidad de Colima, el Gobierno del Estado y Protección Civil colaboran en conjunto para su vigilancia a través de un Comité”. Hoy en día, culminó, “el domo del cráter del Volcán de Colima es igual de grande que el estadio Azteca”.

 

Para hablar sobre el monitoreo del volcán de Colima, Raúl Arámbula Mendoza, director del Centro Universitario de Estudios e Investigaciones de Vulcanología (CUEIV) de la UdeC, dijo que en la actualidad se tienen once centros de monitoreo alrededor del volcán; “se cuenta además con cámaras de monitoreo instaladas, drones y fotografías, con lo que podemos hacer monitoreo sísmico, térmico, geoquímico y en 3D”.

 

Mencionó también que la población debe estar bien informada, esto a través de la misma página de la Universidad de Colima, donde cada semana se muestra un boletín con la actividad del volcán, así como la página de Gobierno del Estado, Protección Civil e incluso en algunos medios de comunicación.

 

“Para que no sucedan eventos como el de Guatemala –concluyó– debemos tener un plan de comunicación permanente del riesgo, considerando población, gobernantes y miembros de protección civil”.

 

Por último, Nick Varley habló de la amenaza que representa el Volcán de Colima, destacando algunas características importantes en torno a dicho coloso, como el de ser un gran estratovolcán con alta frecuencia de actividad, su variabilidad en contendido de gas y el aumento de comunidades vulnerables que se han asentado a sus alrededores.

 

Para finalizar, Nick Varley destacó que las amenazas de nuestro volcán son las corrientes de densidad piroclástica (nubes calientes de gas y ceniza que provocan gran destrucción), así como la caída de la ceniza y el paso de los lahares que contienen flujos de lava y lodo.