Epicentro
Deporte y educación: la apuesta que transforma a Colima
Hugo RAMÍREZ PULIDO
Cuando se habla de seguridad, muchas veces el debate se centra únicamente en patrullas, operativos o estrategias policiales. Sin embargo, existe una forma de prevención que ofrece resultados de fondo y duraderos, que cambia vidas desde la raíz: brindar a niñas, niños y jóvenes oportunidades para desarrollarse a través de la educación, la cultura y el deporte. Esa es una visión que la gobernadora Indira Vizcaíno Silva ha impulsado desde el inicio de su administración y que hoy se refleja en la recuperación de espacios públicos para el bienestar de las familias colimenses.
La reciente entrega de la cancha sintética de fútbol en la unidad deportiva “Gil Cabrera Gudiño”, en el municipio de Villa de Álvarez, representa mucho más que una obra de infraestructura. Es un mensaje claro de que invertir en espacios dignos para la convivencia también significa invertir en la construcción de comunidades más fuertes, saludables y seguras.
Esta acción forma parte del programa Mundial Social, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, mediante recursos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), con el respaldo de Banobras, una estrategia que busca aprovechar el impulso que genera la Copa Mundial de Fútbol 2026 para dejar un legado permanente en beneficio de la población.
Pero más allá de la inversión económica, lo verdaderamente importante es la visión que existe detrás de estas obras. Indira Vizcaíno ha reiterado en diversas ocasiones que la mejor política pública es aquella que previene antes que corregir. Bajo esa convicción, su gobierno ha privilegiado proyectos que permitan a las nuevas generaciones encontrar en el deporte una alternativa de desarrollo personal, alejándolas de las adicciones, la violencia y otros entornos de riesgo.
Cada cancha rehabilitada, cada unidad deportiva recuperada y cada espacio público rescatado representa una oportunidad para que cientos de jóvenes ocupen su tiempo en actividades positivas, fortalezcan su salud física y emocional, aprendan el valor del trabajo en equipo y desarrollen disciplina, perseverancia y respeto por los demás.
La rehabilitación de esta cancha en Villa de Álvarez también demuestra que las obras públicas no deben medirse únicamente por el concreto o el pasto sintético que las conforman, sino por el impacto social que generan. Un espacio deportivo bien iluminado, seguro y en buenas condiciones se convierte en punto de encuentro para familias enteras, promueve la convivencia entre vecinos y fortalece el tejido social que tanto necesita cualquier comunidad.
Durante la entrega de la obra, la mandataria estatal hizo un llamado para que la ciudadanía haga suyo este espacio, lo cuide y lo convierta en un lugar donde prevalezcan la solidaridad y la colaboración entre quienes viven en la zona. Ese mensaje resume una de las principales apuestas de su administración: construir comunidad desde los espacios públicos.
No es casualidad que, en los últimos años, Colima haya impulsado obras que buscan recuperar parques, unidades deportivas y áreas recreativas. La administración estatal entiende que una cancha llena de niñas, niños y adolescentes practicando deporte siempre será una mejor imagen que un espacio abandonado y deteriorado.
La coordinación entre el Gobierno de México y el Gobierno del Estado ha permitido que estos proyectos se conviertan en una realidad. La suma de esfuerzos institucionales demuestra que cuando existe voluntad política y un objetivo común, los beneficios llegan directamente a quienes más los necesitan.
La cancha sintética de la unidad deportiva “Gil Cabrera Gudiño” es, sin duda, una obra importante; pero su verdadero valor estará en las historias que comenzarán a escribirse sobre ella. Ahí habrá niñas y niños que descubrirán su pasión por el deporte, jóvenes que encontrarán un camino distinto y familias que volverán a reunirse para convivir.
Porque al final, la transformación de un estado no comienza únicamente con grandes obras; comienza cuando se crean oportunidades para que las nuevas generaciones tengan un futuro diferente. Y en esa ruta, la educación y el deporte siguen siendo dos de las herramientas más poderosas para construir un Colima con más bienestar, más cohesión social y mayores oportunidades para todas y todos.

