La senadora Ana Karen Hernández destacó la aprobación de la nueva Ley General de Aguas como un cambio histórico que garantizará el derecho humano al agua, priorizará su uso para las personas y evitará su acaparamiento o explotación indebida.
Hernández recordó que la reforma —esperada por más de una década— establece que primero debe asegurarse el agua para consumo humano y luego para actividades productivas, protegiendo la vida y la soberanía alimentaria del país.
Asimismo, subrayó que la nueva legislación moderniza la gestión del recurso, reconoce los sistemas comunitarios en zonas sin servicios municipales y fortalece la transparencia y la participación ciudadana, incorporando paridad de género y visión interdisciplinaria en la Conagua.
La legisladora celebró que se desmienten las narrativas falsas difundidas en torno a la ley y destacó que su espíritu es evitar el acaparamiento ilegal, garantizar el agua para comunidades históricamente desfavorecidas y proteger el recurso para las futuras generaciones.
“Esta Ley da al Estado herramientas para que el agua se administre con inclusión, equidad y justicia”, enfatizó Hernández.










