Chicharito, el veterano que ya no pesa ni en la cancha ni en el vestidor.
✍️Por Diego Dozal
Javier “Chicharito” Hernández no fue convocado a la Leagues Cup 2025. La versión oficial señala que “continúa con su proceso de recuperación y permanecerá en la Perla Tapatía”. Pero todos sabemos que esa excusa ya no convence ni al más optimista del rebaño. La verdadera razón es mucho más clara: hoy por hoy, Chicharito no aporta absolutamente nada a Chivas.
Desde su regreso, ha sido más noticia por sus publicaciones en redes sociales —muchas de ellas llenas de arrogancia disfrazada de “motivación”— que por sus actuaciones dentro del terreno de juego. Apenas dos goles en 25 partidos y más lesiones que momentos de gloria. Un delantero que vive de su pasado pero que no puede responder en el presente.
La frustración lo consume. Intenta convertirse en un gurú de autoayuda tipo Diego Dreyfus, mientras sus palabras machistas y retrógradas lo hunden aún más ante la opinión pública. Chivas lo sabe. El vestidor lo sabe. Su ciclo está más que terminado. No es líder, no es referente, y ya ni siquiera es útil como revulsivo.
La realidad es que en Verde Valle ya no lo ven como una pieza importante, sino como un contrato que estorba, una figura incómoda que solo esperan ver marcharse. Lo que parecía un regreso de leyenda terminó siendo una despedida por la puerta trasera. Y con cada partido que se pierde, con cada polémica innecesaria, Chicharito se aleja más del ídolo y se acerca al recuerdo incómodo.










