Ante los conflictos bélicos, un llamado por la paz mundial

𝐏𝐨𝐫: 𝐕𝐥𝐚𝐝𝐢𝐦𝐢𝐫 𝐏𝐚𝐫𝐫𝐚
𝐂𝐨𝐥𝐮𝐦𝐧𝐚: 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐄𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧𝐳𝐚

Hace ya algún tiempo, los conflictos en medio oriente se han venido intensificando, con un Israel que prácticamente ha llevado a cabo un genocidio en Palestina y que, además, llevó a cabo un ataque contra supuesto armamento “nuclear” desarrollado por Irán, conflicto que tiene raíces profundas marcadas por una rivalidad geopolítica que se intensificó tras la Revolución Islámica de Irán en 1979 cuando con la llegada al poder del ayatolá Jomeini, Irán adoptó una postura antiisraelí.

Este 13 de junio, Israel perpetró un ataque sorpresa justificándolo de “acción preventiva” contra decenas de objetivos dentro de Irán, incluidas instalaciones nucleares y el asesinato de líderes militares y científicos nucleares israelís, acabando con la vida de al menos 224 personas e hiriendo a más de 1,400 incluyendo civiles.

La operación desató una respuesta iraní que incluyó una oleada de misiles balísticos y drones, marcando una escalada sin precedentes, alcanzando varias ciudades y matando al menos a 24 personas. A pesar de que Israel cuenta con un domo de hierro como defensa, algunos proyectiles enviados por Teherán han conseguido llegar a sus objetivos, incluyendo la mayor refinería de petróleo de Israel ubicada en la bahía de Haifa.

Tras estos nuevos conflictos, el Presidente Donald Trump abandonó la cumbre del G7, lanzando una advertencia a Irán para que evacuaran inmediatamente su capital, para días después, el sábado 21 de junio, perpetuar un ataque contra instalaciones nucleares iraníes consideradas clave, como Fordow, Natanz e Isfahán. Acciones realizadas de manera unilateral por Trump, entrando en guerra con Irán sin previa aprobación del Congreso de los Estados Unidos. Acciones que son un claro ejemplo de que el imperialismo occidental, liderado por EE.UU., perpetúa la dominación global a través de la guerra, la intervención militar y la explotación de los recursos del Sur Global, lo que incluso refleja un peligroso antecedente de violencia desatada sin control democrático.

La industria de la guerra es el motor clave del conflicto. Su influencia política, la normalización de su fuerza y la falta de rendición de cuentas agravan las tensiones, mientras el riesgo de una escalada global amenaza la paz mundial. Sería necesaria una reorientación hacia la diplomacia y la regulación para romper este ciclo destructivo.

En estos momentos en que los conflictos bélicos están más que latentes, nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum compartió las palabras del Papa Francisco: “La guerra es el mayor fracaso de la humanidad. No hay futuro en la destrucción, sino en la fraternidad. La paz no es solo ausencia de guerra, es la construcción de la justicia”.

En ese sentido, en estos momentos de tensión, nuestra Presidenta hace un llamado a la paz mundial a través de la libre autodeterminación de los pueblos; de la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacional.

¡Por el respeto, la paz y la fraternidad universal!
Otro mundo es posible