*“Detrás de este apoyo hay una comunidad que cree en nuestro potencial y en nuestro futuro”: Rocío, beneficiaria.
El rector de la Universidad de Colima, Christian Torres Ortiz Zermeño, entregó un total de 214 becas alimenticias “Cara Amiga” a estudiantes de nivel medio superior y superior de la institución, en la vigésima cuarta edición de este programa. Gracias a este apoyo, las y los beneficiarios tendrán acceso a desayuno y/o comida durante 65 días hábiles, en el periodo comprendido entre febrero y junio del presente año.
En esta ocasión, las becas fueron otorgadas a 93 estudiantes de nivel medio superior y 121 de licenciatura, con una inversión total de 1 millón 43 mil 250 pesos, lo que equivale a 13 mil 910 platillos por semestre.
Un esfuerzo conjunto en beneficio de los y las estudiantes
El evento de entrega se llevó a cabo en el auditorio de la Facultad de Ciencias de la Educación, donde el rector Christian Torres Ortiz Zermeño destacó el compromiso de los concesionarios de las cafeterías universitarias, quienes, “más que un gasto, realizan una inversión en el futuro de los estudiantes”.
Asimismo, resaltó la importancia de este apoyo y exhortó a los beneficiarios a agradecer a quienes hicieron posible la beca. “Cuando concluyan sus estudios, acudan con el concesionario y denle las gracias por el respaldo que les brindaron. Díganles que, en cada certificado que reciben, hay una parte de su contribución, porque de manera solidaria apoyan este importante proyecto”.
Por su parte, el nuevo director general de Servicios Universitarios, Camilo Alejandro García Morales, subrayó que una beca no es solo un apoyo económico, sino también un mensaje de confianza y un incentivo para que los jóvenes continúen con sus estudios. “Para muchos, esta beca representa la tranquilidad de saber que su alimentación está asegurada mientras asisten a clases. Para otros, significa un respiro en el camino, una motivación extra para seguir adelante y alcanzar sus metas”, señaló.
Añadió que recibir una beca también implica un compromiso por parte del estudiante, quien debe aprovecharla al máximo y honrar el esfuerzo que hay detrás de ella. “La universidad, con su presencia y compromiso, impulsa oportunidades y genera progreso para cientos de familias a través de las cafeterías. Este modelo de colaboración demuestra que cuando cada actor suma desde su trinchera, el impacto es mayor y más profundo. Pero nada de esto sería posible sin un elemento fundamental: la confianza”, enfatizó.
Una beca que significa tranquilidad y motivación
En representación de los beneficiarios, Rocío de Jesús Beltrán Almendra, estudiante de la Facultad de Mercadotecnia, expresó que recibir esta beca significa mucho más que un apoyo económico. “Nos da la tranquilidad de saber que, mientras asistimos a clases, tenemos garantizado algo tan esencial como la alimentación. Gracias a este apoyo, podemos destinar nuestros recursos a otros aspectos importantes de nuestra formación y a nuestras metas”, comentó.
Finalmente, agradeció a los arrendatarios de las cafeterías universitarias, cuyo compromiso con la educación hace posible este programa. Además, invitó a sus compañeros beneficiarios a valorar y aprovechar la beca, recordando que “detrás de este apoyo hay una comunidad que cree en nuestro potencial y en nuestro futuro”.
Acompañaron al rector en el presídium: Joel Nino, secretario general; Érika Ulibarri, coordinadora general Administrativa y Financiera; Susana Preciado, coordinadora general de Docencia y Alejandro Novela, presidente de la FEC.